¿Cuánto puedo pagar de hipoteca según mi sueldo? Guía clara para saber tu presupuesto real
Antes de enamorarte de un piso conviene tener clara una cosa: lo que de verdad importa no es cuánto cuesta la casa, sino cuánto puedes pagar cada mes sin ahogarte. Los bancos lo miden con una regla sencilla, y aquí te la explicamos para que calcules tu presupuesto real en un par de minutos.
La regla del 35 %
Casi todas las entidades en España aplican el mismo límite: la cuota de la hipoteca, sumada a cualquier otro préstamo que ya estés pagando, no debería superar el 35 % de tus ingresos netos mensuales. Es lo que se conoce como ratio de endeudamiento.
Cuota máxima asumible = 35 % de tu sueldo neto mensual − las cuotas que ya pagas (coche, préstamos, tarjetas...).
Si cobras 2.000 € netos al mes, el banco querrá que tu cuota no pase de 700 €. Y si ya pagas 150 € de un préstamo del coche, te quedan 550 € de margen para la hipoteca.
De la cuota al precio de la casa
Saber tu cuota máxima es solo el primer paso. A partir de ahí se calcula el importe que te prestarán y el precio de vivienda que puedes permitirte, y entran en juego tres factores más:
El plazo. A más años, menor cuota mensual, aunque pagues más intereses en total.
El tipo de interés. Cuanto más alto, menos capital cabe dentro de la misma cuota.
La entrada. El banco suele financiar hasta el 80 % del valor de la vivienda. El 20 % restante, más los gastos de compra (impuestos, notaría, gestoría... en torno a un 10 %), los aportas tú.
Un ejemplo con números
Imagina un sueldo neto de 2.500 € al mes, sin otras deudas, una hipoteca a 30 años y un interés del 2,5 %:
Cuota máxima: unos 875 €/mes (el 35 % de 2.500 €).
Préstamo máximo: alrededor de 221.000 €.
Precio de vivienda: hasta unos 277.000 €, financiando el 80 %.
Ahorro previo necesario: cerca de 83.000 € entre la entrada (20 %) y los gastos (10 %).
Cambia cualquiera de los datos (sueldo, deudas, plazo o interés) y el resultado se mueve. Por eso conviene calcular tu caso concreto en vez de fiarte de una cifra redonda.
¿Qué cuenta como ingreso y qué resta?
El banco se fija en tus ingresos netos y estables: nómina, pagas extra prorrateadas, ingresos recurrentes si eres autónomo. Cuanto más fijo y demostrable, mejor.
Y descuenta lo que ya te compromete cada mes:
Cuotas de préstamos personales o del coche.
Compras a plazos y financiación de tarjetas.
Pensiones u otras obligaciones fijas.
Por eso, cancelar un préstamo pequeño antes de pedir la hipoteca puede ampliar bastante tu capacidad de endeudamiento.
Calcula tu caso en dos minutos
Hemos puesto toda esta lógica en una calculadora gratuita: introduces tu sueldo, tus deudas, el plazo y el interés, y te dice al instante el préstamo máximo, el precio de vivienda que puedes permitirte y el ahorro que necesitarás.
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Un último apunte
La regla del 35 % es una guía de prudencia, no una norma exacta: cada banco tiene su política y valora también tu perfil, tu estabilidad laboral y tu ahorro. Si quieres saber qué entidades encajan mejor con tu caso, en SmartCredit+ lo estudiamos por ti sin coste.